Una peculiar habilidad del hoygan, aparte de su generosa "humildad", suele ser que dificilmente pasan de incógnito. Allá donde van tienen que dar la nota, y no les vasta con una vez, sino que reinciden, para no dejar ningún atisbo de duda de lo lastimosos que resultan. En este caso, un hoygan más analfabeto y atontado de lo normal (incluso para esta web) decide "amenasar" y "hekstorsihonar" a varias páginas web para que cedan a sus oscuras pretensiones (colocar un triste banner ... sigh). La diversión está servida.