Una vez más tenemos un hoygan fantasioso haciéndose pasar por mujer para contar una rocambolesca historia... No pasaría nada y quedaría en una oda al absurdo si no fuera porque otros SE LO TRAGAN Y CONTESTAN... En esta ocasión "soy una hoygan a la que su marido drogó para que su amigo se la tirara". en fin... si no fuese tan triste, sería hasta cómico.